miércoles, 6 de julio de 2016

UNA BARANDA CON HISTORIA

Hoy he podido comprobar el derribo de parte de la baranda del colegio Teresa Comino del Barrioblanco, para convertir el patio del colegio en aparcamientos. Al verlo he contenido la respiración y por lo menos me ha aliviado que se haya salvado la parte de baranda que tiene escrita en ella parte de la historia de Villafranca. Me refiero a una serie de impactos de bala tanto hacia un lado como a otro y que quiero relataros este hecho basándome solo en mis fuentes orales.



En la guerra, cuando entraron los milicianos a Villafranca, habían guardia civiles apostados en la terraza del colegio, produciéndose un tiroteo o balacera, palabra que aún hoy se sigue utilizando en los países de América Latina. Los milicianos se refugiaron en la casa que hoy es de María Antonia Morales Peralvo y que hasta este momento que se produce el tiroteo era una especie de palacete con una entrada toda de mármol con dos columnas del mismo material y dos balcones, que eran propiedad de un tal D. Enrique Jiménez, yerno de D. Juan Felipe.




Digo hasta este momento porque consecuencia de este tiroteo se produjo un incendio que destruyó toda la casa, quedando solo en pié un cocina que había al fondo y los corrales. En el bando opuesto en la terraza del colegio, murieron dos guardias civiles y un falangista, Juan José de la Colina y Burón, cuyo nombre llevó una calle de Córdoba, calle "Colina y Burón", hasta que fue sustituido el nombre por el que tiene actualmente, calle "Alcalde Velasco Navarro".

Juan Jose de la Colina y Burón


Este episodio, se detalla en una parte del libro “La Guerra Cilvil en Córdoba”, cuyo  autor es Francisco Moreno Gómez y dice:

“El 30, ya se encontraban ante Villafranca un gran número de milicianos dispuestos a hacerse de nuevo con el pueblo. Se entabla ese día la lucha, mientras la pequeña guarnición facciosa se hacía fuerte en el Grupo Escolar. En este reducto de las afueras del pueblo sólo se hallaban seis guardias civiles y 14 falangistas de Córdoba. El intercambio de disparos fue intenso desde las cinco de la tarde, en que se incrementó la presencia de milicianos y mineros (la prensa destaca su atuendo de camisa blanca y pañuelo al cuello, otros con monos, y la mayoría con sombreros de paja) hasta bien entrada la noche del 30 de julio. El tiroteo provocó el incendio y destrucción de la casa num. 8 de la calle Barrioblanco, desde donde los milicianos atacaban el Grupo Escolar. Los guardias y los falangistas esperaban la hora propicia de la madrugada para emprender la huida hacia Córdoba, cosa que lograron, pero dejando atrás tres muertos: dos guardias civiles y e! conocido falangista cordobés Juan José de la Colina y Burón, joven de 21 años. Por la parte obrera, el número de muertos y heridos fue mayor. Pero Villafranca permaneció ya ininterrumpidamente bajo dominio republicano, hasta su pérdida definitiva el 22 de diciembre.”

Los círculos rojos marcan los impactos de las balas en la baranda.

En esta serie de fotos que edito veréis los detalles de los impactos de bala en la baranda, como quedó la fachada del colegio agujereada, foto editada por el ABC y momentos del derribo de dos cuerpos del muro y de  la baranda para dar acceso al aparcamiento que se está realizando actualmente en este colegio. 


Foto ABC 09/09/1936.Milicianos apostados en las terrazas del colegio

Ruego a quien corresponda guarden con esmero estos dos tramos de baranda, así como piedras y tacos por si en otro momento se decide reconstruir esta baranda o sirvan para embellecer otro punto de Villafranca y saber cuál fue su origen.

Obras de derribo para dar acceso al nuevo aparcamiento.

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